Estabamos terminando la carrera de Arquitectura en la Universidad Católica de Santiago, cuando se realizó la exposición universal de 1967 en Montreal, Canadá. Las primeras imágenes que nos llegaron a través de revistas, nos dejaron pasmados con la obra de Moshe Safdie: Habitat 67, que se constituyó en el punto focal de la exhibición de Montreal y que inició un debate en la Arquitectura, que aún hoy día, 40 años después, no ha sido resuelto. Safdie recién había terminado sus estudios de postgrado en la McGill University, dirigidos por Luis Kahn y es justamente, su tesis magistral, la que el gobierno de canadá eligió para representar al país en esa gran exposición mundial, postulando una manera diferente de interpretar la arquitectura residencial. Safdie tenía menos de 30 años en 1967, no había desarrollado ningún proyecto arquitectónico ni urbanístico que tuviera cierta relevancia o repercusión. Sin embargo su presentación al concurso de ideas para Habitat 67 fué tan impactante e innovador, que los encargados de la exposición universal decidieron unánimemente encargarle el desarrollo del prototipo de su proyecto de edificio modular para representar al país. Justamente, en 1967 se cumplía el primer centenario de Canadá como nación. ¿Que mejor manera de mostrar al mundo la pujanza creativa de un país joven, que lanzar una idea que rompía completamente con los moldes tradicionales de la arquitectura convencional del S.XX? Claramente fué una apuesta la que se jugaron en esa decisión, ya que pasar de la teoría que expresaba Safdie en su tesis, al desarrollo y construcción de un prototipo, hay bastante tela que cortar. Sin embargo, las ideas de Safdie tenían una claridad y evolución asombrosas, que le permitieron llevar a la práctica un proyecto de una inmensa complejidad, tanto en el diseño como en la gestión constructiva, completándolo además en el plazo previsto y con la calidad comprometida.

Escrito por urbalis 



